[Escribe: Renzo Bambarén] A un pueblecito ruso de iglesias ortodoxas y parroquias luteranas llegó un croata pidiendo indulgencia. Con la diez a cuestas y los galones de capitán, Luka Modric, el dibujante de oblicuas del Real Madrid, pisó la cancha de Kaliningrado buscando redimirse ante su pueblo.