En el 2013, Joseph Blatter rompió con todas las reglas de la etiqueta social al realizar una provocadora imitación de Cristiano Ronaldo. En una entrevista desarrollada en la Universidad de Oxford, el entonces presidente de la FIFA realizó movimientos marciales en un intento de emular a la estrella portuguesa. “Es un comandante en el terreno de juego”, dijo Blatter provocando la molestia de CR7, quien días después le respondería realizando un saludo militar durante la celebración de un gol.
Sin duda se puede decir que Blatter desaprobó los cursos de etiqueta; sin embargo, sí mostró tener conocimientos avanzados de historia. Y es que con esa penosa imitación de un líder militar puso en evidencia el espíritu caudillista de la nación lusa.
Portugal, uno de los favoritos del grupo B, tiene una historia bastante ligada al autoritarismo. La nación europea es la que estuvo más tiempo gobernada por dictadores, siendo el período más prolongado el de Antonio de Oliveira Salazar, jefe de Estado que impulsó el Estado Novo en el que él era genio y figura. Solo un accidente alejaría a Salazar del poder a la edad de 79 años. Tras su muerte, el régimen autoritario perdió fuerza y dio paso a una transición democrática.
A pesar de que hoy en día Portugal vive una democracia plena, aún sigue sufriendo de nostalgia caudillista. En una encuesta realizada por la televisión pública portuguesa RTP en el 2007, Salazar fue elegido como el personaje nacional más popular de todos los tiempos. Para los analistas, el hecho de que haya sido un dictador austero y menos sanguinario que sus contemporáneos explican la devoción de su gente. Los portugueses tienen nostalgia de sus caudillos, por esa razón se puede entender que CR7, su máxima estrella, pueda ser comparado con un líder militar del que depende el destino de la selección lusa.
España, la otra selección que pugna por el primer lugar del grupo, ha seguido un camino absolutamente distinto del portugués. No otorga lugar al caudillismo ni sufre de nostalgia por el pasado. Por el contrario, la escuadra ibérica es una que se hace fuerte en el trabajo en conjunto y que no ha tenido reparos en renovar la plantilla. Asimismo, en lo que despertaría el escándalo de Francisco Franco, su juego no se sostiene en el derroche de virilidad con el que era asociada la ‘Furia Roja’.
A pesar de que hoy en día Portugal vive una democracia plena, aún sigue sufriendo de nostalgia caudillista. En una encuesta realizada por la televisión pública portuguesa RTP en el 2007, Salazar fue elegido como el personaje nacional más popular de todos los tiempos”
Desde el 2008, apela al tiki taka, el juego elegante y de posesión, que poco tiene que ver con el despliegue de físico que exigía el dictador. Y tanto se ha alejado el fútbol español de los deseos de Franco que la primera Copa del Mundo de su historia la obtuvieron cuando el Partido Socialista Obrero era gobierno. Sin embargo, en estos últimos días parece habérseles pasado la mano. Recurriendo a la cábala, España acaba de ver llegar al poder a otro gobierno socialista. No obstante, la renovación ha provocado resultados insospechados. A solo un día de la inauguración del Mundial, el entrenador Julen Lopetegui fue despedido por haber anunciado su paso al Real Madrid. Fernando Hierro, ex capitán de la Casa Blanca y ex representante de la ‘Furia Roja’, ha asumido el mando. En algún lugar del cosmos, Franco sonríe.
Irán y Marruecos tienen opciones reducidas. Y esos pronósticos obedecen a que son copias inferiores de sus rivales de grupo. La escuadra persa vive en una teocracia, a cargo de Alí Hoseiní Jamenei, pero no cuenta con un líder carismático. Los analistas aseguran que los ayatolás son cada vez más odiados por las generaciones más jóvenes que solo quieren conectarse con el exterior. Esa limitada apertura al mundo reduce las opciones del equipo iraní.
Por su parte, Marruecos es un reino abierto a la globalización —encabezado por Mohamed VI— que para fortalecer a su equipo ha repatriado a jugadores de sangre árabe, pero nacidos en Europa. Sin embargo, hasta el momento esa apertura al intercambio global no le ha bastado. Por quinta vez, la FIFA ha rechazado su candidatura a sede del mundial. Marruecos, al igual que España, perdió capital importante a pocas horas del inicio de la Copa.©

