Follow

Recibe las mejores historias del deporte peruano y mundial

La jaula de Neymar

[Escribe: Diego Salazar] Soy un aficionado de fútbol raro. Disfruto de los planteamientos estratégicos y la disciplina táctica tanto como del talento más salvaje. Encuentro tan hermoso el gol que clavó Coutinho desde fuera del área como la jaula defensiva que Suiza armó alrededor de Neymar cada vez que el delantero brasileño recibía el balón.
Ilustración: Ricardo Bustamante

Soy un aficionado de fútbol raro. Disfruto de los planteamientos estratégicos y la disciplina táctica tanto como del talento más salvaje. Encuentro tan hermoso el gol que clavó Coutinho desde fuera del área como la jaula defensiva que Suiza armó alrededor de Neymar cada vez que el delantero brasileño recibía el balón. El cerco ordenado por el entrenador serbio Vladimir Petković y ejecutado por Lichtsteiner, Behrami, Xhaka, Džemaili y Schar desquició a la estrella del PSG, que pateó entre los tres palos solo dos veces en todo el partido, mientras recibió diez faltas y otras varias caricias cortesía de los afilados botines suizos.

No sé si hay en el fútbol algo mejor que la victoria merecida del equipo que no debía ganar. Cuando eso ocurre, por lo general solemos atribuirle el mérito casi en exclusiva al azar –al que nos gusta despreciar en casi cualquier otra instancia futbolera–, cuando en realidad lo que suele haber detrás es un planteamiento táctico ejecutado a la perfección y, por supuesto, una dosis de buena suerte.

A diferencia del batacazo que le pegó México a Alemania, Suiza no consiguió ganarle a Brasil. Pero convendrán conmigo que empatar a un gol en tu debut mundialista con el equipo de Neymar, Coutinho y Marcelo, favorito de las casas de apuestas para llevarse la copa a casa, es una victoria en toda regla.

Nos gusta pensar en el fútbol como un duelo de navajas en un callejón cuando, en realidad, cada vez se parece más a una partida de ajedrez donde las piezas son corredores olímpicos. Los románticos, los que se llenan la boca con palabras como “potrero” o “caudillo”, quieren convencernos de que con ello se está arruinando el juego, de que se está poniendo trabas al talento. Cuando en realidad se trata de todo lo contrario.

Los románticos menos informados olvidan que en el fútbol como en la guerra, cada cual ataca y se defiende con las armas con las que cuenta, y olvidan también que no es trabajo del entrenador rival que la estrella talentosa de su adversario deje una o varias secuencias dignas del reel televisivo de la Historia de los mundiales. Sin inteligencia y orden táctico, en el fútbol de nuestros días, ese en el que la medicina deportiva mide tanto las horas de sueño como los carbohidratos que ingiere un futbolista días antes de un partido, ni el más talentoso del mundo, el que más “potrero” lleva en las botas, puede bailar en la cancha. Si no pregúntenle a Messi, Sampaoli y sus amigos. Aunque parezca lo contrario, el verso libre cabalga mejor a lomos de una métrica férrea.

“Sin inteligencia y orden táctico, en el fútbol de nuestros días, ese en el que la medicina deportiva mide tanto las horas de sueño como los carbohidratos que ingiere un futbolista días antes de un partido, ni el más talentoso del mundo, el que más “potrero” lleva en las botas, puede bailar en la cancha. Si no pregúntenle a Messi, Sampaoli y sus amigos”

Cuando hablamos de táctica o estrategia, muchos periodistas más amigos del selfie que de ver partidos y leer libros piensan en autobuses estacionados delante de la portería, los aspavientos y mezquindad del último Mourinho o el fantasma del jubilado catenaccio italiano. Ojalá que la belleza del Mundial al que estamos asistiendo nos haga entender a todos, aficionados y periodistas, que la estrategia y el orden táctico tienen diferentes formas de expresarse.

No creo que se vaya a hablar mucho de esto, la pasión futbolera suele tener la memoria corta cuando se trata del análisis estratégico. Recordamos con precisión los goles espectaculares, las definiciones por penales o esa expulsión injusta a principios del segundo tiempo, pero se nos olvida rápido, por ejemplo, la discusión sobre el doble pivote Xavi Alonso-Sergio Busquets que alineó la selección española en Sudáfrica 2010. Se nos olvida, también, que gracias a la inventiva táctica de Vicente del Bosque ese equipo español encajó un solo gol en su camino a la victoria final. Por si no se acuerdan, además, ese gol lo hizo Suiza también en su primer partido de esa Copa del Mundo luego de una carambola aparatosa que le costó una brecha en la sien a Gerard Piqué.

Han debido pasar ocho años con un mundial entremedias para que veamos el verdadero alcance de la revolución cruyffista del Barcelona de ‘Pep’ Guardiola y la España de Del Bosque. No es casualidad que nos estemos divirtiendo tanto en Rusia 2018. Todos los equipos que están sorprendiéndonos y llenándonos los ojos son, a su modo, hijos y nietos de la evolución del dogma de Cruyff. Sobre todo los considerados “chicos” por falta de historia o aquellos que no tienen una megaestrella mediática que concentre todas las miradas. Australia, México, Perú, Serbia, Suiza y hasta España, todos con diferentes niveles de eficiencia, talento o acierto, pero dignos representantes de la estirpe del hombre que nos enseñó que “al fútbol se juega con el cerebro”.

Atacan 11 y defienden 11. Salida con el balón en los pies desde la propia área, evitando el pelotazo desesperado. Pases seguros cortos y movimiento constante en el mediocampo y borde del área. Abrir el campo lo más posible por bandas. Paciencia al mover el balón. No temer al pase atrás buscando sacar de su campo al rival. Presión defensiva intensa que se extiende o pliega a la orden de uno o dos volantes mixtos que lo mismo llenan espacios y cortan contragolpes que ordenan el juego con la pelota en los pies.

Este es solo un brochazo que no hace justicia a la complejidad e inteligencia táctica desplegada hasta ahora por esos equipos en el mundial, pero quizá ayude a que encontremos belleza en lugares donde solemos pasarla por alto. Como en esa jaula suiza de la que Neymar no supo escapar. ©

www.nohemosentendidonada.wordpress.com

Total
0
Shares
Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Publicaciones relacionadas
Leer más

Grupo B: De caudillos y pérdidas

[Escribe: Bruno Rivas Frías] En el 2013, Joseph Blatter rompió con todas las reglas de la etiqueta social al realizar una provocadora imitación de Cristiano Ronaldo. En una entrevista desarrollada en la Universidad de Oxford, el entonces presidente de la FIFA realizó movimientos marciales en un intento de emular a la estrella portuguesa.
Leer más

Los reyes también tiemblan

[Escribe: Paloma Reaño] Son las 7 de la tarde y el bochorno de un Madrid nublado nos aplasta. Aunque España tiene la clasificación en el bolsillo se respira algo de tensión en el ambiente. Puede ser el calor despiadado que supera los 35 grados y nos arrincona, melosos.
Leer más

Divino y mortal

[Escribe: Lorena Álvarez] Brasil logró en seis minutos lo que llevaba más de 180 esperando: concretar una victoria en Rusia 2018. Pitazo final, el pentacampeón celebraba su triunfo frente a Costa Rica. Neymar, en cambio, caía de rodillas sobre el campo de San Petersburgo, llorando. El peso de la historia parece agobiar al ídolo del fútbol mundial.
Leer más

El estandarte alemán

[Escribe: Susanne Noltenius]“Hay cosas que debemos decirnos a la cara”. Después de morder el polvo ante México, Manuel Neuer, el titán de los arqueros, el gigante alemán, se puso al frente, como lo hace en sus mano a mano, y prometió recomponer al equipo desde la honestidad.
Total
0
Share