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Pluma de alto vuelto

La badmintonista Inés Castillo hizo historia al ganar cuatro medallas de oro en los Juegos Bolivarianos Valledupar. A sus 22 años se pone un nuevo objetivo al frente de la net: clasificar a los Juegos Olímpicos de París 2024. En esta entrevista exclusiva con la periodista Ornella Palumbo, cuenta detalles sobre la importancia mental parar superar baches durante el partido y cómo el deporte de la plumilla está creciendo en el país.

Inés Castillo (N°17 Ranking Panamericano) le ganó a una deportista colombiana en singles, a una dupla peruana en dobles femeninos, a una dupla salvadoreña en dobles mixtos y a un elenco colombiano en la prueba de equipos para lograr sus cuatro medallas de oro en los recientes Juegos Bolivarianos de Valledupar 2022.

El equipo nacional de bádminton trajo diez medallas en total. Perú se consolida como fuerte competidor en la región, sobre todo en la rama femenina, teniendo en cuenta que Brasil es potencia. Inés y compañía se encontraron con una arena situada a cierta elevación sobre el nivel del mar que variaba el vuelo de la pluma, algo que los obligó a desentrañar los misterios del juego en la altura.

En esta entrevista, Inés brinda detalles de los recursos psicológicos para estar plenamente conscientes en la competencia. Una “navaja suiza” de herramientas psíquicas que van desde la visualización hasta las sensaciones corporales para combatir al rival con todos los sentidos bien puestos. La pandemia fue un gran campo de entrenamiento. Ante el cierre de los espacios deportivos, el juego pasó de la cancha de abajo, el coliseo, a la cancha de arriba, la mente.

Por último, comparte algunos plumazos del plan para descentralizar el bádminton en todo el país, con altura andina incluida.

Conseguiste cuatro medallas de oro en el bádminton, que además la rompió a nivel colectivo, porque ha traído diez preseas para el país.

La verdad, nos fue muy bien como bádminton en general, como bádminton Perú, y trajimos bastantes medallas que era el objetivo que estaba planeado. Muy felices con los resultados.

Revisando un poco cómo ha sido el camino, hay finales en las que incluso se han medido peruanos contra peruanos. ¿Cómo ha sido esa planeación?

Fuimos a los Bolivarianos pensando que la mayoría de las finales debería de ser Perú versus Perú, ya que nuestro nivel en la región, creo yo, está muy bien. El objetivo era traer la mayor cantidad de oros y medallas de todas maneras.

TAMBIÉN LEE: El desbalance bolivariano, un informe sobre los Juegos Bolivarianos

En la región, ¿quiénes son los que lideran y cómo ves a Perú en ese orden?

En Sudamérica yo diría que somos los mejores junto con Brasil, que también tiene un muy buen nivel. Entonces, en los Bolivarianos, que no participa Brasil, yo creo que sí está el objetivo bien alto. Y ahora en los Juegos Odesur que vienen [octubre del 2022 en Asunción] también tenemos objetivos altos.

¿A qué responde que el equipo peruano de bádminton se haya hecho tan fuerte considerando que la mayoría son muy jóvenes?

Yo creo que el bádminton en general en Perú siempre ha tenido buen nivel. Hace más de veinte años que tenemos olímpicos, entonces, es un deporte que, si bien es pequeño, siempre ha tenido nivel en la región y en América. Venimos preparándonos bastantes años para este campeonato.

Todos los que los hemos ido a los Bolivarianos entrenamos juntos en la Videna, con la Federación. Desde enero, más o menos, quien nos entrena a nivel de Federación es Cristina Aicardi e Isaac Núñez. Ellos son nuestros técnicos de bádminton y también tenemos preparador físico.

Inés Castillo participó en los Juegos Panamericanos de Lima 2019 con tan solo 19 años. DIFUSIÓN

Estuve leyendo en la página de la Federación que Aicardi ha sido seleccionada peruana.

Sí, se retiró hace no mucho tiempo y era muy buena jugadora. Después, pasó a ser entrenadora por un club y ahora nos entrena a nosotros, a la selección nacional.

Vi que también hay un preparador físico argentino y un equipo importante de psicólogos peruanos.

Sí, ahora estamos con el preparador físico que sigue siendo Diego Martínez, argentino, y también acabamos de empezar a trabajar con una psicóloga, con Rafaela Pacheco. La parte de nutrición se ve de parte del IPD también.

Desde lo psicológico, ¿cómo fue jugar fuera de tu país y jugar una final con una (badmintonista) local, colombiana?

La barra, la verdad, estuvo dura ahí en Colombia, pero yo entré al partido completamente concentrada en la parte técnica y táctica que tenía que hacer, sin dejar que influya la parte de la barra. Yo creo que si uno entra concentrado y se preparan las cosas, deberían de salir bien. Yo creo que en este campeonato lo difícil fue la altura, que influye un montón en el bádminton para la pluma. La pluma va súper, súper rápido, la verdad. Es un juego táctico completamente diferente a lo normal, entonces, adaptarse a eso yo creo que fue lo que más me costó.

¿Estuvo contemplado en la preparación?

Sí, fuimos una semana antes, que es bastante tiempo. Antes, normalmente, íbamos dos o tres días antes. Entonces llegar ahí una semana antes y adaptarnos a la altura fue básico para este campeonato.

¿Qué notaste cuando llegaste respecto a la pluma?, ¿qué desafío tuviste?

Ya hemos jugado antes en altura, por suerte. En Cochabamba jugamos en altura también y la pluma va mucho más rápido. Entonces el juego táctico cambia completamente. Los rallies no son tan largos, hay que tener más velocidad porque la pluma va más rápido. Tienes que adaptar tu juego de todas maneras.

Tú aprendiste, Inés, a jugar este deporte por tu papá, ¿verdad?

Sí, mi papá también era seleccionado peruano. Lo empecé chiquita, como los 10 años, en el Regatas, en academias, entré a la selección y me quedé.

De todas maneras, lo empecé por mi papá, pero luego después que iba me iba quedando, iba pasando de la academia a una preselección, luego a una selección. Hace cuatro o cinco años que ya he decidido tomarlo más en serio.

Tú naciste en Estados Unidos.

Sí, pero fue de solo coincidentemente porque mis papás estaban viviendo ahí. Vivieron un año y yo coincidentemente nací ahí, pero con las justas viví tres meses. Después, he crecido y vivido Perú toda mi vida.

¿En qué momento decidiste meterte de lleno de forma profesional?

Yo creo que fue desde que pasé a la selección en 2012, más o menos, que tenía 12 años. Hacia 2016, 2017, me planteé más objetivos, vi un poco el futuro que tenían en el deporte, entonces ya lo tomé súper en serio.

TAMBIÉN LEE: Rio Ferdinand es de Abancay, el testimonio de un medallista en Valledupar 2022

¿Y qué te gustaría lograr?

Primero, los Juegos Odesur son el objetivo a más a corto plazo que tengo, y luego podría ser completar el ciclo olímpico, pensando en París 2024.

¿Qué tendría que pasar para que puedas clasificar (a los próximos Juegos Olímpicos)? Entiendo que en el bádminton las clasificaciones son por ranking.

Sí, es por el ranking mundial. Si no me equivoco, se hace un año antes, en julio del 2023. La verdad es ir a la mayor cantidad de campeonatos que te den puntos y, obviamente, que te vaya bien. Poder llegar lo más lejos posible para que así tu ranking suba. Al final entran como cincuenta deportistas, si no me equivoco, en singles. La cosa es entrar, porque entra una deportista por país. Normalmente hay un solo cupo por país. Si no estás en Top 10, (ahí se puede repetir nacionalidades) ya es solo uno por país. Uno en categoría femenina y uno en masculina, nada más, pero sí se ha dado antes.

¿Cómo manejaron la pandemia para entrenar, prepararse?

Fue súper difícil, porque, como no teníamos cancha ni nada, solo podíamos entrenar físico con lo que tenías en casa. Fuera de la motivación que, obviamente, fue súper complicada por no estar viajando, no estar entrenando en cancha, había que ingeniárselas de alguna manera.

No sé si tu papá todavía juega, pero, ¿hicieron algo ahí durante la pandemia?

Sí, en el techo de mi casa pusimos una net y, obviamente, no se puede jugar bádminton bien porque hay aire en un sitio abierto, pero nos ayudó de todas maneras, para hacer pasos o tocar un poco de pluma, algo.

Claro, para no perder el contacto con la pluma. Me imagino que, como en todo deporte, hay una sensibilidad que, si dejas de practicar, va cambiando.

Sí, yo creo que eso fue básico y tuvimos mucha suerte de poder hacerlo. Trabajamos con visualizaciones, o sea, visualizarte como si estuvieras jugando, aunque no lo estés haciendo, que es un ejercicio psicológico para no perder el juego.

¿Esa técnica ya la conocías o la aprendiste durante la pandemia?

La de visualización ya la conocía antes, por los psicólogos con los que he trabajado, pero en la pandemia, específicamente, la tuvimos que usar un montón. Porque ya no había nada. Era la única manera, por así decirlo, de engañar al cerebro de que estás entrenando en cancha.

Súper interesante. ¿Qué otras técnicas hay a nivel psicológico que nos puedas contar?

Bueno la visualización, las respiraciones, dependiendo, por ejemplo, si estás muy nerviosa, muy ansiosa o tal vez no estás muy activada. Ahí se hacen respiraciones específicas. También está el trabajo táctil y de las sensaciones en el cuerpo. Los trabajos de concentración específicos, por ejemplo, en un sonido o en un punto visual. Hay bastantes, la verdad.

¿El de las sensaciones es para darte cuenta de lo que te está pasando en ese momento?

Claro. Por ejemplo, en la mitad de un punto, en un rally, te sientes muy desconcentrada o estás fallando mucho y no sabes qué hacer, entonces, como para regresar al presente, por así decirlo, te puedes empezar a concentrar en cómo se siente tu raqueta en la mano. Entonces, es una manera de tu cuerpo de poner su punto focal específicamente en una cosa, para que puedas regresar.

Increíble todo lo que uno no ve cuando está de espectador. Evidentemente, estas cosas uno no las percibe.

Yo creo que la parte psicológica es muy importante. A veces se pierde el partido simplemente por lo psicológico, porque estás muy nerviosa, porque no te sale nada y no supiste recuperarte, y yo creo que saber tener una mente fuerte en el deporte es básico.

Sin ninguna duda, y me imagino que todo el equipo ha trabajado en ese sentido, porque diez medallas es un montón. A los chicos también les ha ido súper bien.

Sí, de todas maneras. Como equipo sacamos la medalla de oro, así que ha sido mérito de todo el equipo, y yo creo que cada uno se ha preparado y sabe todo lo que tiene que haber hecho para poder llegar, porque jugar en una cancha de altura, que te cansas mucho más, y saber controlar la pluma es bien difícil, la verdad.

¿Hay canchas de bádminton en la sierra de Perú?

Sí, hace como cuatro años que el bádminton se está masificando, saliendo de Lima hacia provincias como Arequipa, Ayacucho, Tacna, que también tiene un poquito de altura. Si bien es difícil que el bádminton se pueda jugar normal, por así decirlo, igual es algo súper bueno que se esté masificando.

Me imagino que es como el fútbol, que el equipo de altura se acostumbra a jugar en su cancha, a su velocidad, con su oxigenación, y terminan haciéndose fuertes de locales.

Por lo general, no es un deporte que se juegue en altura. En este caso, sí, porque son unos Juegos, pero, un campeonato específico de bádminton, yo creo que es bien difícil que vayas a encontrarlo en un lugar con altura, porque afecta mucho el juego.

O sea, el fútbol sí se puede jugar. Obviamente la pelota va más rápido y te cansas mucho más, pero, en bádminton afecta muy directamente al juego, entonces es difícil que se juegue en un lugar con altura, pero igual se da como ahora, por ejemplo. Entonces es bueno tener la posibilidad de viajar a Ayacucho o Arequipa a hacer un campeonato y te acostumbres a eso.

¿Y este esfuerzo de masificación es de la Federación o de los colegios? Porque vi que hay un plan para hacer como una liga escolar

Sí, la Federación yo creo que ha tenido como el objetivo principal, fuera de los logros, de masificar el bádminton, porque estaba súper concentrado en Lima y en ciertos clubes de Lima nada más. Ha sido un trabajo de la Federación hacer campeonatos fuera de Lima. Se empezó por Piura, Trujillo, luego Ayacucho, Arequipa, que está creciendo un montón, Tacna, Tingo María. Cada año se añaden más circuitos nacionales en provincia y esto es lo que hace que el bádminton se haga conocido en otros lugares Y también.

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Estos fueron tus primeros campeonatos como mayor.

Sí, porque el ciclo pasado los Bolivarianos fueron en 2017, donde yo era Junior todavía. Estos Bolivarianos han sido mis primeros de mayores. Si comparo cómo estaba en ese año a cómo estoy ahora, estoy mucho más enfocada en objetivos más altos y ya sé por qué camino tengo que seguir.

Además del deporte, ¿estás pensando en hacer alguna carrera profesional o te vas a dedicar cien por ciento a esto?

Estoy estudiando diseño y gestión de moda en la UPC. Estoy llevando a la par la carrera con menos cursos de lo normal. Pero, sí, de todas maneras, quiero graduarme en dos o tres años.

¿Cuál es tu próximo objetivo a nivel deportivo?

Ahora tengo el Mundial en Tokio, en agosto. Ahí el nivel es súper alto y hay que prepararnos para hacer un buen papel y poder avanzar una ronda, por lo menos, en dobles. Y después están los Juegos Odesur, también del ciclo olímpico, y también ahí (debemos buscar) oro en alguna de las modalidades.

Entre los singles, dobles femeninos y dobles mixtos, ¿cuál es la versión más fuerte de Perú?

Yo creo que en dobles de mujeres nos va muy bien y también nos va bien en mixtos. La parte de hombres es más complicada en América, porque hay bastante nivel, pero sí, en general, en todo nos va muy bien. Cuando hacemos el equipo mixto, por ejemplo, ahora en el campeonato, fue mérito de todos. ~

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