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Djokovic en negativo

Hace algunas horas, se cerró un capítulo más del culebrón que está protagonizando Djokovic en Australia al ganar un juicio que le permitiría jugar el Abierto de Melbourne. El periodista Juan Novoa Shuña presenta un perfil de un tenista que, además de brillar en las canchas, ha protagonizado escándalos que han expuesto su lado más polémico.

Los antiguos discos de vinilo —que hoy en día se están volviendo nuevamente populares— siempre traían un Lado A y un Lado B. El ser humano se asemeja a ellos. Tenemos una versión transparente y otra oscura. El tenista serbio Novak Djokovic no escapa a ello y, pese a ser uno de los mejores deportistas de la historia y el actual número uno del ranking de la ATP, ha protagonizado escándalos que han provocado que su imagen se vea seriamente afectada.

Su actual batalla legal contra el Gobierno Australiano y su radical posición en contra de las vacunas contra la Covid-19 —que dan la impresión de que se siente por encima de las reglas— invitan a una revisión de otros incidentes polémicos en los que se ha visto envuelto la leyenda serbia. Aquí algunos ejemplos.

VIOLENCIA VERBAL

En el 2015, Djokovic jugaba la final del Open de Miami ante el británico Andy Murray. Sus actitudes provocarían que el público se le pusiera en contra. El haber gritado y tratado muy mal a uno de los chicos alcanza pelotas —a quien culpaba de la pérdida de un punto— generó que reciba abucheos del público. Pero la situación se puso peor cuando los asistentes empezaron a alentar a Murray y a celebrar sus puntos. Como reacción, tras un punto ganado, Djokovic miró a las plateas y gritó en serbio ‘¡Popuši mu kurac!’. Un periodista tradujo la frase al español y significaba nada menos que “Chúpenme la…”.

Un año después, su carácter volvió a jugarle una mala pasada. Esta vez, en el Roland Garros no controló sus emociones ante el checo Thomas Berdych, lanzó su raqueta sin mirar y casi impactando en un juez de línea. Con un gesto de disculpas en gestos dio por cerrada la situación.

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Ese mismo 2016, enfrentando a Dominic Thiem en el ATP Finals lanzó un pelotazo contra la tribuna y luego se burló del hecho. “¿Me descalificaron? No, pudo haber sido grave si golpeaba a alguien del público. Pero no. También pudo haber nevado”, declaró tras el encuentro.

Nos vamos hasta el 2018 donde, jugando la final del US Open ante Juan Martín del Potro, volvió a aflorar el ‘Lado B’ de Nole. Al serbio no le vino bien que un grupo de amigos del tenista argentino alentaran al de Tandil al mejor estilo de las hinchadas gauchas. Luego que Del Potro ganara un punto, el europeo se giró hacia el lado donde estaba la barra de su rival y pidió silencio vociferando insultos. Su reacción desencadenó una lluvia de silbidos, a la que Djokovic respondió con más agresiones verbales provocando que tenga que ser calmado por el juez.

AGRESIVIDAD Y PATANERÍA

En el 2020 se volvió a ver la versión conflictiva de Djokovic. En los octavos de final del US Open fue descalificado cuando jugaba ante el español Pablo Carreño. Su salida del certamen obedeció al hecho de que el serbio lanzó una pelota que impactó en la garganta de una jueza de línea, quien cayó al suelo y debió ser asistida por los médicos. Por más que no fue intencional, el árbitro Soeren Friemel tomó la decisión de expulsarlo. El serbio en un inició se asustó por lo que hizo, pero luego reclamó y protestó, pero la decisión de excluirlo del certamen se mantuvo.

Un año después, cuando se realizaron los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, atrasados por la pandemia, Djokovic y Carreño Busta volvieron a verse las caras y hubo otro escándalo. Luego que perdiera un punto, el serbio lanzó su raqueta a la tribuna, donde felizmente no había público. Tras ello la rompió contra la red. Peor aún, luego de perder la medalla de bronce, dejó plantada a su compatriota Nina Stojanovic en el partido por el tercer lugar de los dobles mixtos. La desilusión en la cara de Stojanovic fue demasiado evidente.

Pero Nole no solo ha tenido comportamientos cuestionables dentro de una cancha de tenis. Fuera de ella ha causa extrañeza. Por ejemplo, en su libro Servir Para Ganar, el serbio narró una confusa historia donde un nutricionista le pidió que sujetara un pedazo de pan con la mano izquierda, mientras él le presionaba el brazo derecho. El tenista narró que se sintió débil mientras sujetaba el pan y utilizó esta experiencia como argumento para explicar su intolerancia al gluten. Algo difícil de creer.

En tanto, en una transmisión que hizo por Instagram, el deportista reveló que el pensamiento positivo podía limpiar el agua contaminada, pues asegura que científicos “han demostrado que las moléculas en el agua reaccionan a nuestras emociones”. Un hecho por el que prensa llegó incluso a manifestar que quizás Djokovic debiera ir a un psicólogo. Esta apreciación no cayó nada bien en Novak que dejó de dar entrevistas a distintas cadenas incluso de su país y se negó a asistir a conferencias de prensa en las que se presentaran medios que no eran de su agrado.

Ni siquiera su esposa Jelena Ristic se ha salvado del genio de su marido. El 24 de febrero del 2017,  Ristic realizaba una transmisión del entrenamiento de ‘Nole’ a través de Facebook Live. Durante la grabación, el tenista, con pocas formas, le dijo a su esposa: “No me gusta cómo lo hacés, acerca más la cámara, así me sienten más íntimo, más amigable”, dijo. Sin embargo, Ristic no se quedó callada y le replicó: “¿Dónde están tus modales? ¿Un gracias amor no es la forma correcta de decirlo?”.

SU GUERRA ANTIVACUNA

Llegamos entonces al momento en el cual Novak Djokovic estableció su firme posición antivacuna. Fue en abril del 2020 cuando tuvo la primera de sus polémicas declaraciones. “Personalmente, yo me opongo a la vacunación y no quisiera ser forzado por alguien a ser vacunado para poder estar en condiciones de viajar. Pero, si esto se transforma en algo compulsivo, yo debería tomar una decisión”, comentó el serbio durante una trasmisión en vivo.

Como para demostrar que su punto de vista debía imponerse, incluso, sobre la ciencia, Djokovic organizó —en plena pandemia— el Adria Tour. Este fue un torneo de tenis de exhibición organizado en Serbia, Croacia, Montenegro y Bosnia Herzegovina entre el 13 de junio y el 5 de julio. “La situación aquí es muy diferente de la de Estados Unidos o Gran Bretaña”, declaró Djokovic.

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En ese torneo nadie usó mascarilla, no hubo protocolos sanitarios y no faltaron las fiestas. Como es lógico, los contagios estallaron: Grigor Dimitrov, Borna Coric y Alexander Zverev dieron positivo al Covid al igual que el mismo Novak y su esposa embarazada.

Ahora en este 2022, tuvo otra pésima acción que salió a la luz durante sus alegatos para ingresar a Australia sin estar vacunado. Sucede que, según los abogados del serbio, este dio positivo a Covid-19 el pasado 16 de diciembre y, por ello, correspondía la exención de su visa para ingresar a Australia y jugar el torneo principal. Sin embargo, un día después de dar positivo, el tenista estuvo en actos protocolares con jóvenes, sin distanciamiento social ni mascarilla en su país.

También recogió un premio de manos de autoridades y todo sin protección exponiendo a todas esas personas a un contagio si es que como dicen sus abogados, estuvo infectado en esas fechas. Una irresponsabilidad máximo.

Este también es Novak Djokovic. No solo el campeón y espectacular jugador de tenis, sino también alguien con un lado oscuro y al que poco parece importarle que esta pandemia no solo ha infectado (y sigue infectando) a millones de personas alrededor del mundo, sino que también se ha cobrado la vida de muchos. ~

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