Peng Shuai, la voz silenciada del tenis chino

Peng Shuai, la voz silenciada del tenis chino

El caso de la tenista china ha despertado la alarma mundial. Desde que la ex número uno del mundo en dobles denunció haber sido agredida sexualmente por un influyente político sus intervenciones públicas se han visto reducidas y se especula que las pocas en las que se le ha visto son controladas. Beijing en el centro de la polémica.

Sé que alguien de su altura, viceprimerministro Zhang Gaoli, diría que no tiene miedo… Pero diré la verdad sobre usted aunque eso solo signifique golpear una gran roca contra una piedrecita, o la autodestrucción de una polilla que ataca una llama… Esa tarde no di mi consentimiento para hacerlo y después no pude dejar de llorar… ¡Me llevaste a tu casa y me obligaste a tener relaciones contigo! No tengo pruebas ha sido imposible conseguir alguna. No hay registro de audio, ni de video, solo mi experiencia distorsionada pero muy real.

Con ese desgarrador testimonio, la tenista china Peng Shuai denunciaba el 4 de noviembre pasado a uno de los funcionarios de más alto perfil del Gobierno Chino. Una acción que se enmarcaba dentro de la ola de casos de acoso sexual revelados por el movimiento #MeToo en el país asiático; pero que, como anticipaba el mensaje, terminó provocando una rápida reacción por parte de la administración de Beijing. Una que dejaba en claro que la ex número del mundo en dobles estaba afrontando una lucha de David contra Goliat. A los pocos minutos, el mensaje, publicado en la red social Weibo, fue borrado de Internet y las búsquedas sobre la tenista fueron restringidas en China. Y eso solo sería el comienzo de una serie de acciones que ha dejado en evidencia el severo control que Beijing ejerce sobre sus deportistas.

Tras la denuncia, Peng estuvo varios días sin realizar apariciones públicas lo que provocó la alarma mundial. Organizaciones como la Organización de Derechos Humanos de la ONU o Human Rights Watch exigieron que se diera información sobre la tenista y que se investigara la denuncia que realizó. Asimismo, la élite del circuito de tenis también alzó su voz. Personalidades como Naomi Osaka, Serena Williams, Novak Djokovic y Roger Federer, entre otros, manifestaron su preocupación por el caso. Incluso el presidente de la Asociación de Tenis Femenino (WTA), Steve Simon, denunció que había intentado contactarse con Peng a través de diferentes medios, pero que no había tenido éxito.  Dicha falta de comunicación llevó a Simon a señalar que la WTA cancelaría los torneos en China si no se daban garantías de que la tenista estuviera a salvo.

En las redes sociales se hizo tendencia el hashtag #WHEREISPENGSHUAI. Estrellas del tenis como Naomi Osaka y Serena Williams mostraron su preocupación por el paradero de su colega china. TWITTER.

PRUEBAS DE VIDA

Recién a finales de la semana pasada, empezaron a circular pruebas de que aparentemente la tenista se encuentra bien. La primera de ellas fue un correo electrónico mandado a Simon en el que Peng afirmaba estar a salvo y negaba haber sido víctima de abuso sexual. Luego, entre el sábado y domingo pasado se mostraron videos y fotos en los que la deportista realizaba apariciones públicas como una cena en un restaurante con su entrenador y amigos y una presentación en un torneo juvenil en Beijing. Todo ese material fue difundido a través de Twitter por funcionario de medios de comunicación controlados por el Gobierno Chino.

Finalmente, el domingo se pudo tener el primer contacto directo con la tenista. A través de una videollamada, Peng le señaló al presidente del Comité Olímpico Internacional, Thomas Bach, que se encontraba a salvo en su casa de Beijing y que le gustaría que se respetara su privacidad. Dichas apariciones fueron aprovechadas por los medios estatales –que aún no se han manifestado sobre las acusaciones de agresión sexual contra Zhang– para negar cualquier coerción sobre la tenista. “¿Puede una chica fingir una sonrisa tan alegre bajo presión?”, tuiteó Hu Xijin, editor en jefe del tabloide estatal Global Times.  

No obstante, dichas apariciones no han terminado de convencer a las autoridades del tenis ni a las organizaciones de Derechos Humanos. “Fue bueno ver a Peng Shuai en videos recientes, pero no alivian ni abordan la preocupación de la WTA sobre su bienestar y capacidad para comunicarse sin censura ni coerción”, señaló un representante de la WTA a través de un comunicado difundido a la cadena estadounidense CNN.  Por su parte, Maya Wang, investigadora de HRW, le indicó al mismo medio que “lo que tenemos aquí es una narrativa controlada por el Estado: solo el Gobierno y sus medios afiliados están generando y distribuyendo el contenido sobre la historia de Peng”.   

CHINA Y EL CONTROL SOBRE LOS DEPORTISTAS

Para el internacionalista y docente de la PUCP Óscar Vidarte, este caso pone evidencia el control que el régimen tiene sobre su población y específicamente sobre los deportistas. “China no puede permitirse que una tenista comparta información que afecte sus intereses. Las medidas que ha tomado se pueden reconocer como una reacción para evitar que su reputación pueda verse más dañada”, señaló a Sudor.  

Una opinión similar tiene el historiador e investigador de temas de política y deporte Jorge Illa Boris. “China es un régimen autoritario, sin libertades con una censura total. Internet está controlada por el Partido Comunista y tienen sus propias redes sociales también controladas por el Estado. En ese tipo de regímenes los deportistas se transforman en funcionarios del Estado sin libertades”, afirma. Asimismo, Illa Boris hace paralelos con casos ocurridos en los regímenes comunistas durante la Guerra Fría. “Me hace recordar el caso de [la gimnasta] Nadia Comaneci quien tras ganar el oro en Montreal [1976] sufrió abusos por parte del régimen del dictador rumano Ceausescu”, indicó el historiador.

En lo que también coinciden los especialistas es en señalar que China está viviendo una crisis de reputación por el caso. “El soft power positivo que Beijing ha logrado con sus actuaciones por sus éxitos deportivos, lo pierde por esa cara represiva que no cae bien en Occidente”, planteó Vidarte.

Peng Shuai, de 35 años, asumió la categoría de estrella deportiva en su país tras convertirse en la primera tenista en haber alcanzado el puesto de número uno del mundo en la categoría de dobles en febrero del 2014. Asimismo, entre sus galardones tiene dos títulos de Grand Slam: Wimbledon (2013) y Roland Garros (2014). También, tiene una trayectoria destacada en singles, categoría en la que llegó a ser número catorce en el ranking de la WTA en el 2011. Dicha historia llena de logros se ha visto opacada por este caso de agresión sexual que se atrevió a denunciar y que hasta el momento la ha conducido al silencio.

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Desde pequeño ha buscado alejarse de las actividades que impliquen emanar sudor. Enamorado de la flojera, siempre ha preferido la pasividad a la acción física. Sin embargo, su espíritu apasionado lo ha llevado a sudar más de lo que hubiese gustado. Desde la década el noventa, ha sudado frío, viendo los partidos del Sport Boys y de la selección peruana. También su cuerpo irradió líquido a mares en plazas y aeropuertos durante sus agitadas coberturas internacionales.

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