Curry, el triplero que cambió la NBA

Curry, el triplero que cambió la NBA

La noche del martes, el base de los Golden State Warriors, Stephen Curry se transformó en el máximo anotador de tres puntos de la historia de la NBA. Bruno Rivas Frías presenta la historia de un tirador que cambió el juego al convertir el lanzamiento desde fuera del perímetro en el camino para construir dinastías en la liga más importante del mundo.

Llegó con el objetivo de hacer historia y como ha sido su costumbre durante los últimos diez años no demoró mucho en dejar su marca. Stephen Curry, el base y líder de los Golden State Warriors, llegó al Madison Square Garden a solo dos conversiones de superar el récord de Ray Allen y convertirse en el máximo triplero de la historia de la NBA. El escenario no podía ser más ideal: la meca del baloncesto iba a ser testigo de otro hito en los 75 años de la mejor liga del mundo.

La tarea parecía sencilla para un basquetbolista que nos ha acostumbrado a realizar encestes desde la media cancha o incluso de las gradas. Y efectivamente lo fue. Cuando solo había transcurrido un minuto y cuatro segundos del partido anotó el triple con el que alcanzó la marca de 2.973 de Allen. Y seis minutos después logró la hazaña. A los siete minutos con 33 segundos, el ‘chef’ recibió una asistencia de Andrew Wiggins y, sin cuadrar los pies, lanzó el disparo que le daría un título más a su impresionante historial.

Como era de esperarse, tras establecer la nueva marca, la banca de los Warriors pidió tiempo para que Curry recibiera la ovación que merecía. Y de repente, el evento se transformó en un momento Kodak. Las cámaras enfocaban a Allen y a Dell Curry –padre de Steph y otro triplero que dejó su marca en la NBA– que aplaudían desde las graderías. Los seguidores de los Knicks arengaban como si el homenajeado fuera neoyorquino. Y Reggie Miller –otro legendario tirador y tercero en la lista histórica– comentaba el hito resaltando cómo Curry ha cambiado el juego. Y es que para los entendidos en el juego, con sus triples, la estrella de los Warriors ha marcado un antes y un después en la NBA.

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UN GAME CHANGER

Durante los 75 años de historia de la NBA, hemos podido ver a jugadores que con su estilo de juego han cambiado el juego. Los denominados game changers. Por ejemplo, el dominio de los tableros de Wilt Chamberlain y Bill Russel en la década del sesenta y las clavadas de Jules Erving ‘Doctor J’ y el gancho del cielo de Kareem Abdul Jabbar en la del setenta fueron configurando el estilo de juego que iba a caracterizar a la NBA. Pero fueron Earvin ‘Magic’ Johnson y Larry Bird los que empujaron la popularización mundial de la liga al convertirse en los rostros más identificables de los míticos duelos entre Los Angeles Lakers y los Boston Celtics que se vivieron en la década del ochenta. Mientras el angelino cambió la manera de entender a los bases –por su tamaño era indefendible–, el bostoniano a los aleros–pocos han tenido su capacidad de liderazgo e inteligencia–.

Por esos mismos años, un novato de Chicago empezó a destacar hasta transformarse en el máximo anotador de la liga. Con su capacidad de salto, que es quizás lo más parecido a volar, un tal Michael Jordan se transformó en el póster favorito de fanáticos del baloncesto en todo el mundo. Pero su legado recién se completó cuando empezó a dominar la liga en la década de los noventa obteniendo seis títulos y estableciendo una de las dinastías más exitosas de la historia de la NBA. Gracias a sus éxitos deportivos, el 23 de los Bulls se transformó en un ícono de la cultura popular capaz de capitanear a un equipo de Looney Tunes y de ser la figura principal de la marca Nike.

Tras el segundo retiro de Jordan, otras figuras como Shaquille O’Neal –capaz de destrozar aros con su clavadas–, Kobe Bryant –imitando en todo lo que podía a MJ–, Allen Iverson –llevando el baloncesto callejero a los estadios– o Tim Duncan –un ala pívot con un juego tan perfecto que era llamado el Señor Fundamentos– supieron dejar su marca en la liga e influir en las nuevas generaciones.

Stephen Curry ha roto un nuevo récord en la NBA.

Pero, sin duda, el jugador que ha dominado la liga desde la segunda década del siglo XXI ha sido Lebron James. Sus cuatro títulos obtenidos en tres equipos diferentes (Miami Heat, Cleveland Cavaliers y Los Angeles Lakers) y los impresionantes números que ha alcanzado en dieciocho temporadas han provocado que algunos lo consideren el GOAT (Greatest of All Time), incluso por encima de Jordan. Su nivel de influencia en el juego es innegable porque es un alero con un dominio de balón y potencia que le permiten jugar en cualquier posición y que sea muy difícil frenarlo. Sin embargo, el hecho de que tenga menos títulos que la leyenda de los Bulls da argumentos para señalar que MJ sigue siendo el mejor de todos los tiempos. Y una de las razones por las que Lebron no ha obtenido más anillos obedece a la llegada de Curry a los Warriors.

EL ASCENSO DE LOS SPLASH BROTHERS

El ‘chef’ debutó en Golden State en el 2009, pero su gran despegue se dio en la temporada 2012-2013 cuando junto con su compañero Klay Thompson empezaron a dominar el tiro fuera del perímetro y se ganaron el apelativo de los ‘Splash Brothers’. En esa temporada, Curry logró sus primeros récords personales al anotarle 54 puntos a los Knicks en un partido en el que anotó once triples. En la siguiente temporada, lograría su primera participación como titular en un Juego de las Estrellas y sería incluido en el segundo mejor quinteto de la liga. Pero lo mejor estaba por venir.

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La temporada 2014-2015 terminó siendo consagratoria. Curry lideró a los Warriors en el camino para alcanzar su primer anillo en cuarenta años. También fue un período de importantes marcas a nivel individual: ganó el MVP de la temporada y el concurso de triples del fin de semana de las estrellas. Ese sería el inicio de una dinastía, los Warriors terminaron disputando cinco finales seguidas, que dieron como resultado tres anillos para la franquicia. Tiempo en el que Curry siguió cosechando títulos individuales y quebrando marcas.

Pero, más allá de los títulos, Curry entró en la lista de game changers porque ha empujado a toda la NBA a adaptarse a su estilo. Como lo indica el analista Sergio Rabanal, en un artículo publicado en el portal es.nba.com, la capacidad de adaptación de su tiro llevó a que las formaciones de los equipos de la Conferencia del Oeste tendieran a volverse más pequeñas y a que prefirieran pívots o ala pívots con mayor movilidad y con habilidad para el tiro exterior. Por ejemplo, hoy en día, cabe la pregunta de si un centro como Shaquille O’Neal sería igual de dominante tomando en cuenta que su defensa no serviría para detener a jugadores que anotan constantemente desde fuera del perímetro. Asimismo, como consecuencia del rango de sus lanzamientos, los dobles largos han ido desapareciendo. Esto ha llevado a que jugadores con un tiro exterior limitado –como la prometedora estrella de los Sixers de Philadelphia, Ben Simmons– sean duramente criticados.

Por esa razón, el líder de los Warriors ha ubicado a los tiradores de tres en otro nivel. Si bien a lo largo de la historia de la NBA se ha podido ver a tripleros legendarios que marcaron época y que delinearon el camino que ha seguido Curry –como Reggie Miller que en el 98 puso contra las cuerdas a los Bulls de Jordan gracias a su tiro exterior y Ray Allen, cuyos triples fueron fundamentales para los anillos que alcanzó Boston en el 2008 y Miami en el 2013– ninguno ha llegado a tener su nivel de influencia en la liga.

El técnico de los Warriors Steve Kerr también se ha manifestado sobre el legado de Curry. “Cambió la manera en la que se juega, la manera cómo los jóvenes ven el juego. La mirada de toda una liga sobre los tiros. Esta noche (la del martes) se intentaron 82 triples. La suma de los triples intentados por ambos equipos es una muestra del impacto de Steph Curry en la NBA”, afirmó. Y si nos fijamos en las estadísticas podemos observar el crecimiento en la tendencia a lanzar de tres. Cómo señala AS, “si entre 2011 y 2018 se habían dado un total de 60 partidos en los que un equipo superaba la veintena de lanzamientos de tres realizados, desde la 2018-2019 esto aumentó a más de 200 encuentros”.

Ahora, es importante decir que si bien Curry ha cambiado el juego, no lo ha hecho solo. La estrella de los Warriors tuvo la suerte de encontrarse con un entrenador como Steve Kerr –que era especialista en el tiro exterior– y con complementos perfectos como Klay Thompson y Draymond Green que le permitieron establecer dinámicas favorables para escuadras pequeñas. Lo cierto es que esa combinación de factores ha permitido que el ‘chef’ sea la figura de la liga que brilla con mayor intensidad por estos días. Una que ha puesto a los tiradores de larga distancia en el primer plano. Y en ese nuevo ecosistema hasta el momento nadie ha mostrado tener mejor puntería que él. Para muestra los récords del triplero que cambió la NBA. ~


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Desde pequeño ha buscado alejarse de las actividades que impliquen emanar sudor. Enamorado de la flojera, siempre ha preferido la pasividad a la acción física. Sin embargo, su espíritu apasionado lo ha llevado a sudar más de lo que hubiese gustado. A partir de la década del noventa, ha sudado frío, viendo los partidos del Sport Boys y de la selección peruana. También su cuerpo irradió líquido a mares en plazas y aeropuertos durante sus agitadas coberturas internacionales.

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