El binomio perfecto: fútbol y política

El binomio perfecto: fútbol y política

Ellos lo hicieron de nuevo. Caballeros de fina estampa dieron la hora en Moscú. Dejaron atrás la derrotera usanza napoleónica para dar paso a la leyenda del gallo pacífico, multiétnico y trotamundos. Veintitrés motores humanos fueron dirigidos por un cacique, que sabía de ganar Copas del Mundo, hacia la proeza máxima ante los ojos del planeta. Entonaron, como lo tenían previsto, siete veces La Marsellesa, siendo la última vez, en pleno verano moscovita, previo al final soñado. Sus decisiones polémicas tuvieron mucho asidero, y bastante de acierto. Es fácil volverse general después de la guerra. Didier Deschamps, en cambio, ha sido siempre un soldado raso con los pies sobre la tierra.

Pero existe quien sospechaba de esta final gloriosa en sus cuarteles librescos. Un hincha peruano y rosado que hizo del fútbol una cuestión compartida con la política. Un binomio perfecto para sus fueros internos. Ni el mejor Giovanni Sartori se lo hubiera imaginado. Comprendía entre sus fórmulas que los hijos de Balzac harían probar a sus adversarios los encantos de sus jugadas, como si de bullabesa se tratase, y serían motivos de orgullo e identificación. Porque se trata solo de fútbol, es cierto, pero en él concurren todas las ciencias y artes que buscan elevarlo a una expresión sublime.

El estudioso se llama Bruno Rivas Frías y ha escrito un sencillo libro con peculiar nombre: Guía Política del Mundial de Fútbol Rusia 2018 (Mitin, 2018). Y, antes de hablar de la médula espinal de su ópera prima, sería perfecto hacer hincapié en sus estados de Facebook y los sendos artículos en la revista Sudor.

Bajo la referencia del hashtag con el nombre de su obra, hace una serie de radiografías que bien podrían sumarse al libro en futuras ediciones, porque desmenuza los aconteceres político-futboleros que posibilitan esclarecer los cimientos de los resultados. Ya sea una política deportiva o la equidad de oportunidades entre sus ciudadanos ha desarrollado el regate soñado con destino de gol. Para explicarlo mejor: Uruguay, de férrea democracia liberal, supo imponerse en resultado contra la autarquía (Rusia), la monarquía (Arabia Saudita), el fundamentalismo religioso (Egipto) y los conservadores (Portugal). Solo subyugado por la Francia multicultural y liberal. Tal vez sea solo fútbol, pero los intereses políticos están siempre en juego.

Aunque la tapa de la obra, más el largo título, puede espantar a los anarquistas y apolíticos, la verdad del contenido difiere con los prejuicios….”

La obra de Rivas contiene, a manera de resumen, las referencias geopolítica-futboleras de los 32 equipos participantes. También resalta a los líderes políticos de cada país representados por sus escuadras. «El efecto Macron parece que está surtiendo real efecto. No hay que olvidar que el partido que lo llevó a la presidencia se llamaba “Juntos, Francia”. Al parecer la selección está siguiendo esa consigna» (p. 38).

« (…) A pesar de la derrota con Francia, el cuadro croata terminó con la frente en alto por haber obtenido el tercer puesto (…) Quizás está pueda ser la Copa en la que el nacionalismo croata borre el recuerdo de aquella selección yugoslava de leyenda» (p. 50). Las primeras líneas hacen referencia a la semifinal del Mundial Francia 98 en donde las escuadras de Croacia y Francia jugaron su pase a la final. En este caso, cumple el precepto de ‘historia cíclica’: Francia acabó dando el batacazo, una vez más, en instancias finales, a una joven Croacia. La última parte de la cita ha sido la descripción del accionar croata en este certamen mundialista. Rivas barajaba estos supuestos mucho antes de rodar el esférico.

Quienes han quedado con la miel en los labios, y deseen beber más sobre el último Mundial, pueden leer a Rivas. Aunque la tapa de la obra, más el largo título, puede espantar a los anarquistas y apolíticos, la verdad del contenido difiere con los prejuicios, porque encontrarán conocimientos atractivos con lenguaje coloquial dirigido a los niños y jóvenes de las escuelas. Las 94 páginas, sumado a los artículos y estados de Facebook de la cuenta personal del autor, hacen del binomio de Rivas, política y fútbol, un armazón ruidoso que bien podría fomentar comunidades con vasta conciencia social que contragolpeen al juego retrógrado de las autoridades de turno.

Finalmente, se hizo el silencio: se apagaron las luces del estadio Olímpico Luzhnikí y, con ello, todos los vítores más las ráfagas de serpentina. Que el fútbol sea la excusa esencial para desarrollar criterios sobre geopolítica, disciplina alentada por el autor, y así tener una cosmovisión más fidedigna del acontecer diario. ©

Ficha técnica
Autor: Bruno Rivas Frías
Título: Guía Política del Mundial de Fútbol Rusia 2018
Fecha de publicación: junio 2018 (primera edición)
Nº de páginas: 94 páginas
Sello editorial: Mitin Editores
Costo: 29.90 soles

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Soy un fondista de quinta categoría. Prefiero el frío por encima del calor, y la lluvia confundirse con el sudor. También soy penúltimo en la fila, el back central que traba el estentóreo gol. Aunque mayor proeza encuentro en la soledad que atraviesa su blando cuchillo bajo el arco. Entiendo a los admiradores del tiki-taka, el paroxismo de placer, pero elijo el catenaccio, la marca zonal, la cortina y la potencia del contragolpe. Heroísmo puro.

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